El calor extremo que azota a Tabasco, con temperaturas cercanas a los 40 grados Celsius, ha repercutido directamente en la salud mental de sus habitantes. Autoridades sanitarias reportan un aumento en consultas relacionadas con ansiedad, estrés y depresión, problemas que deterioran la calidad de vida y el descanso.

Datos revelan que en 2025 se registraron más de tres mil nuevos casos de depresión, mientras que en 2024 miles solicitaron atención por trastornos psicosociales, siendo la depresión la principal causa. Este año la línea de atención psicológica ha recibido decenas de llamadas asociadas al estrés provocado por las altas temperaturas.

El estrés térmico, definido como la respuesta física y emocional del organismo ante el calor extremo, afecta tanto el organismo como el estado anímico, explica personal del IMSS. Esta condición puede manifestarse en problemas para dormir, mareos, ansiedad y bajo desempeño laboral, además de aumentar el riesgo de golpes de calor en casos graves.

Expertos advierten que el estrés térmico se agrava con factores como la humedad alta, la falta de ventilación o ambientes saturados. Sectores vulnerables incluyen adultos mayores, niños pequeños, personas con enfermedades crónicas y trabajadores expuestos al sol, debido a su dificultad para regular la temperatura corporal adecuadamente.

Las recomendaciones para mitigar estos efectos pasan por mantener una adecuada hidratación, limitar la exposición directa al sol en horarios de más alta temperatura, utilizar ropa fresca y ligera, y contar con espacios ventilados. También es crucial realizar pausas para refrescarse, particularmente durante la jornada laboral.

En términos fisiológicos, el estrés térmico implica cambios como aumento de la frecuencia cardiaca, elevación de la temperatura corporal y mayor sudoración, todos indicadores de la tensión que sufre el cuerpo por el calor. La Organización Mundial de la Salud considera el estrés una «epidemia del siglo XXI», afectando a la mayoría de las personas en algún grado.

Además del impacto físico, el calor intenso influye en el comportamiento humano, pudiendo incrementar la irritabilidad e incluso provocar episodios de violencia. Por ello, la prevención y el cuidado de la salud mental en esta temporada adquieren especial relevancia para reducir consecuencias graves como accidentes cerebrovasculares o incluso la muerte.