Ante la amenaza hipotética de un huracán categoría cinco, se llevó a cabo en Opichén un simulacro que puso a prueba el desalojo y la atención de mascotas en un refugio temporal. La actividad buscó promover protocolos que garanticen la protección de los animales de compañía durante emergencias meteorológicas.
El ejercicio reunió a especialistas en bienestar animal, rescatistas, estudiantes de veterinaria y habitantes locales, quienes simularon la instalación de un albergue destinado tanto a personas como a sus mascotas. El refugio se identificó con una manta visible y se aplicaron medidas para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los presentes.
Los dueños de mascotas debieron registrar sus datos y los de sus animales antes de permitir su ingreso al albergue, donde se establecieron reglas para mantener la distancia entre los animales y evitar conflictos. En total, participaron cerca de 20 a 25 personas encargadas de trasladar perros, gatos y conejos de forma segura.
Uno de los especialistas destacó la importancia de evacuar siempre en compañía de las mascotas y no arriesgar la seguridad de ninguno. Recomendó que cada familia prepare una mochila de emergencia que incluya alimento preferentemente húmedo para varios días, agua, recipientes para comer y beber, medicamentos, cartilla de vacunación y fotografías recientes de las mascotas.
También aconsejó llevar una correa, collar y transportadora o jaula para gatos, junto con una identificación clara para facilitar la localización en caso de pérdida durante la contingencia. La preparación de estas mochilas es fundamental para asegurar una evacuación rápida y ordenada.
La acción se coordinó con Protección Civil, que recorrió la comunidad para informar a los vecinos y motivar la participación en el simulacro. Este tipo de ejercicios contribuye a generar conciencia sobre la necesidad de incluir a los animales en los planes de emergencia y desalojo ante fenómenos naturales.

