Un avance tecnológico marcó un hito en la cirugía pediátrica europea cuando el Hospital Vall d’Hebron empleó un robot quirúrgico que utiliza una única incisión para operar a un niño de 12 años. El menor fue sometido a la extirpación del riñón y el uréter afectados por una infección causada por la acumulación de múltiples piedras, algunas del tamaño de una cereza, que inutilizaron ambos órganos.
La intervención, pionera en el continente, se realizó con el robot SHURUI Single Port (SP), un sistema desarrollado por la empresa china Surgerii Robotics que combina precisión y mínima invasión. A diferencia de versiones anteriores que requerían varias incisiones para introducir diferentes herramientas, este robot opera a través de un solo brazo flexible, que accede por una incisión de apenas dos centímetros y medio.
Este brazo único permite desplegar una cámara de 360 grados junto con instrumentos quirúrgicos que se movilizan como "tentáculos microscópicos", facilitando el acceso a espacios anatómicos complejos y reducidos. Gracias a esta tecnología, el equipo multidisciplinar liderado por Marino Asensio y la cirujana adjunta Glòria Royo pudo extraer completamente el riñón y el uréter en una sola intervención.
Desde la primera cirugía robótica pediátrica realizada en Vall d’Hebron hace 16 años, cuando se operó a una niña con un tumor de ovario, la evolución tecnológica ha sido notable. Inicialmente, estos dispositivos tenían su origen en desarrollos de la NASA, pero hoy el avance ha permitido sistemas mucho más precisos, flexibles y menos invasivos.
El uso del robot SHURUI SP también impacta en la vida de las familias: al reducir el trauma quirúrgico y acelerar la recuperación del paciente, la dinámica familiar se normaliza en menor tiempo. El hospital adquirió esta tecnología gracias al fondo STEP de la Unión Europea, mostrando su compromiso con la innovación médica y la mejora continua en cirugía pediátrica.
Además de esta intervención urológica, el robot ya se ha empleado en cirugías pediátricas urológicas adicionales y se prevé su uso en otras especialidades, como otorrinolaringología, lo que abre un abanico de posibilidades para tratamientos menos invasivos en niños.

