A partir del 14 de julio, la venta de tramadol en México estará regulada estrictamente, exigiendo receta médica que incluya la cédula profesional del médico. Esta medida busca controlar el uso inapropiado de este analgésico opioide y mitigar los riesgos de dependencia asociados.

Las farmacias deberán sellar cada receta, indicar claramente la fecha de venta y cantidad entregada, además de registrar de manera inmediata cada transacción en sus libros de control sanitarios. Estas acciones forman parte de una estrategia preventiva implementada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Como alternativas para el manejo del dolor leve a moderado, Cofepris recomienda el uso de otros medicamentos no opioides como ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco y paracetamol. Para casos de dolor neuropático, se sugiere recurrir a tratamientos con antidepresivos como duloxetina y amitriptilina, o con anticonvulsivantes como gabapentina y pregabalina.