Cincuenta nuevos intérpretes de lenguas indígenas recibieron su certificación oficial en Hidalgo, consolidando un recurso clave para garantizar que los pueblos originarios puedan acceder a la justicia con acompañamiento adecuado. Este proceso incluyó a hablantes de otomí y náhuatl de la región Huasteca y se desarrolló mediante la evaluación y certificación del Centro de Investigación y Desarrollo de la Formación para el Trabajo (Cidfort).

Las certificaciones se otorgaron conforme al estándar EC0015, un criterio que valida la competencia de interpretación oral entre las lenguas indígenas y el español en el ámbito de la procuración y administración de justicia. De las 50 personas certificadas, 18 son intérpretes de otomí y 32 de náhuatl, con lo que se refuerza la atención especializada en juicios orales y otros procedimientos legales para estas comunidades.

La entrega oficial se realizó en el Centro de las Artes de Hidalgo y contó con la participación del titular de la Comisión Estatal para el Desarrollo Sostenible de los Pueblos Indígenas (CEDSPI) y representantes de Cidfort. Durante el acto, se destacó que esta iniciativa fomenta los derechos lingüísticos de los pueblos indígenas y ofrece una atención pública más cercana y respetuosa. El gobierno estatal subrayó que la certificación de estos intérpretes representa un avance en la inclusión cultural y en la garantía del derecho a ser escuchados en la propia lengua.

Además de su función en tribunales, estos intérpretes se posicionan como agentes que fortalecen la identidad cultural y contribuyen a una sociedad más justa e inclusiva en Hidalgo. Este esfuerzo forma parte de una política gubernamental orientada a apoyar la diversidad cultural y los derechos de las comunidades originarias.