Daniela Verduzco Gómez no planeó estudiar ingeniería con un objetivo espacial, pero su curiosidad y pasión la llevaron a convertirse en una candidata aceptada para el International Air and Space Program (IASP), un programa vinculado con la NASA que combina investigación y entrenamiento aeroespacial.

Esta experiencia global reúne a jóvenes para abordar desafíos científicos en equipo, además de realizar ejercicios prácticos como pilotaje, pruebas de microgravedad y simulación de flotabilidad. Daniela integra sus conocimientos en Ingeniería Mecatrónica con un enfoque hacia la ingeniería biomédica para desarrollar un proyecto centrado en la salud y el rendimiento de astronautas.

Su propuesta aborda el control de los ciclos circadianos de los astronautas mediante la regulación inteligente de la iluminación en estaciones espaciales, basada en señales biométricas que indican niveles de actividad y fatiga. El objetivo es mejorar el estado físico y mental de la tripulación ajustando la luz para optimizar su rendimiento durante las misiones.

La selección de Daniela incluyó una presentación de proyecto, seguida de una entrevista en inglés que evaluó tanto sus conocimientos sobre espacio como su motivación para integrarse al programa. La noticia de su aceptación llegó después de una larga espera, lo que le generó una mezcla de nervios y alegría, confirmando así un sueño que para ella parecía lejano.

Este caso resalta cómo el acceso a programas internacionales puede impulsar a estudiantes mexicanos a contribuir en áreas de alta tecnología y ciencia espacial, un campo donde la interdisciplinariedad es clave para innovar. Su familia, especialmente su madre, jugó un papel fundamental como apoyo durante el proceso.