Investigadores del King's College London han desarrollado un biomaterial derivado de la lana de oveja que demuestra capacidad para regenerar huesos y dientes. El hallazgo, basado en el procesamiento de la queratina —una proteína estructural presente en la fibra—, abre nuevas posibilidades en medicina regenerativa tras ser probado con éxito en organismos vivos.
El equipo logró transformar la queratina en un compuesto biocompatible que guía el crecimiento de nuevo tejido óseo en zonas dañadas. En los modelos animales utilizados, el material no solo rellenó las áreas afectadas, sino que el tejido generado presentó características similares al hueso sano natural, aspecto determinante para intervenciones médicas donde la resistencia e integración del material resultan críticas.
El colágeno ha sido durante décadas el material de referencia en aplicaciones regenerativas, particularmente en ámbitos dental y óseo. Su función principal consiste en actuar como estructura de soporte que permite el crecimiento óseo mientras protege la zona de interferencias externas. Sin embargo, su fragilidad y degradación rápida comprometen su rendimiento en zonas sometidas a carga o presión, lo que ha impulsado la búsqueda de alternativas más resistentes.
En este contexto, la queratina extraída de la lana se posiciona como una opción prometedora. El Dr. Sherif Elsharkawy, investigador del King's College London, expresó su entusiasmo por el logro: "Estamos muy emocionados de mostrar por primera vez cómo un material basado en lana ha sido probado con éxito en un organismo vivo para reparar huesos".
Más allá de su desempeño clínico, este desarrollo destaca por su componente sostenible. La lana de oveja utilizada es un subproducto abundante de la industria agrícola, lo que convierte al biomaterial en una solución renovable y escalable para futuras aplicaciones médicas. Elsharkawy subrayó que el avance sitúa a la queratina como una nueva clase de biomaterial regenerativo capaz de desafiar la dependencia histórica del colágeno en medicina.

