La semana del 11 al 17 de mayo se espera con temperaturas inferiores a las habituales para esta época del año en gran parte de España, según el último pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Este descenso térmico podría obligar a rescatar los abrigos justo cuando la primavera suele avanzar hacia el verano.
El aire frío proveniente del norte bloqueará la llegada de masas de aire cálido africano que normalmente dominan estas fechas, provocando una anomalía térmica negativa que afectará principalmente a las zonas oeste, centro y sur del país. Las temperaturas máximas se mantendrán por debajo de los registros históricos, lo que generará una sensación térmica similar a la de un mes de marzo.
Además de las bajas temperaturas, la inestabilidad atmosférica traerá lluvias frecuentes, especialmente al norte y oeste peninsular durante los primeros días de la semana. Esta condición alargará la persistencia de precipitaciones que podrían complicar labores agrícolas, el tránsito en áreas urbanas y actividades al aire libre. La combinación de frío y lluvia será la constante en buena parte del territorio.
De cara a finales de mayo, la AEMET señala que la incertidumbre en los pronósticos aumenta, aunque no se descartan condiciones similares. La meteorología en este periodo sigue siendo variable, y aunque existe la posibilidad de que las temperaturas se normalicen, permanece el riesgo de prolongación de la inestabilidad climática.

