Desde el pasado 9 de enero, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) puso en vigor la obligación de vincular cada número telefónico con la identidad de su titular mediante CURP o RFC. El plazo para completar el registro vence el próximo 30 de junio de 2026. Las líneas no registradas serán suspendidas por las compañías telefónicas, limitando el acceso a llamadas, mensajes y datos móviles hasta que se regularice la situación.
La medida aplica a todas las líneas, sean nuevas o existentes, de prepago o pospago. Según el Gobierno Federal, el objetivo es eliminar el anonimato en el uso de celulares para reducir delitos como fraudes y extorsiones. Con cada número asociado a una persona física o moral, las autoridades buscan facilitar el rastreo de actividades ilícitas vinculadas a comunicaciones móviles. El trámite es gratuito y puede realizarse en línea o de forma presencial ante las compañías telefónicas con una identificación oficial vigente.
Sin embargo, la participación ha sido baja. Hasta mediados de abril, solo el 20,3% de los usuarios había registrado su línea telefónica. Ante este escenario, Norma Solano, presidenta de la CRT, anunció que implementarán una campaña institucional para incentivar el registro y evitar que millones de personas pierdan servicio.
En medio de las dudas, legisladores han planteado ampliar el plazo. El senador Pablo Angulo Briceño, del PRI, presentó una propuesta en enero para extender la fecha límite hasta el 30 de enero de 2028, argumentando que millones de usuarios aún no cumplen la obligación y podrían sufrir exclusión digital. Sin embargo, hasta ahora no hay cambios oficiales y la fecha vigente sigue siendo junio de 2026.

