Nuevo León promulgó una nueva Ley de Educación que regula el uso de celulares, tabletas y contenidos digitales dentro de las aulas. El gobernador Samuel García Sepúlveda firmó la legislación el 27 de abril, y aunque contempla hasta 180 días para su implementación, el gobierno estatal prevé que comience a aplicarse desde el próximo ciclo escolar en agosto.

La norma no se trata de una prohibición absoluta de dispositivos, sino de establecer lineamientos sobre su uso responsable. La ley incluye criterios éticos y educativos para integrar la tecnología en el aprendizaje, un enfoque que busca adaptar la enseñanza a una realidad cada vez más digital sin eliminar completamente los aparatos de las aulas.

La legislación es de gran envergadura: incluye 210 artículos, 12 títulos y 15 disposiciones transitorias. García la describió como un "antes y un después" en el sistema educativo estatal, e incluyó temas que afirmó que otros estados "ni siquiera se han atrevido a debatir". Entre sus ejes principales figuran la educación inclusiva, la salud mental, la transformación digital y un modelo educativo orientado al desarrollo integral. También formaliza modalidades de enseñanza presencial, híbrida, virtual y dual.

El Congreso local aprobó por unanimidad la creación de una Comisión Especial que supervisará la aplicación de la ley. La comisión tendrá facultades para solicitar información y vigilar aspectos como presupuesto, capacitación docente y políticas de inclusión. Los legisladores advirtieron que el verdadero desafío no es aprobar la norma, sino garantizar que se traduzca en cambios concretos dentro de las escuelas.

Este movimiento se alinea con un debate más amplio que ocurre en todo México respecto al impacto de los dispositivos en la concentración, la convivencia y la salud mental. Reportes indican que al menos 79 países ya han implementado algún tipo de regulación sobre celulares en escuelas, desde restricciones parciales hasta prohibiciones completas. Otros estados como Querétaro han reportado resultados como reducción del bullying y mejoras en la concentración tras limitar el uso de celulares, aunque la evidencia internacional no es concluyente sobre la efectividad de estas medidas.