Ryan Hosso, de 26 años, disparó contra Madeline Spatafore, su esposa de 25 años y asistente médica, dentro de su casa ubicada en Gratwick Drive en Seven Fields, condado de Butler, Pennsylvania. El homicidio ocurrió después de dos años de matrimonio. Ambos habían sido pareja desde la secundaria.
Tras los disparos, Hosso llamó a sus padres y les confesó el crimen. Sus progenitores inmediatamente denunciaron a su hijo contactando a la policía alrededor de la 1:15 de la madrugada del martes 28 de abril. Cuando los agentes llegaron a la vivienda, hallaron el cuerpo sin vida de Spatafore, quien había recibido múltiples disparos.
Las autoridades iniciaron una búsqueda del sospechoso, quien se mantuvo prófugo durante un breve período. Utilizaron drones térmicos para rastrearlo en una zona boscosa ubicada detrás de la casa, en el municipio vecino de Cranberry. Allí encontraron a Hosso muerto, víctima de un disparo en la cabeza que él mismo se autoinfligió.
Bryan Dewick, jefe del Departamento de Policía Regional del Norte, confirmó los detalles del caso en una conferencia de prensa. "Durante un breve periodo, el sospechoso estuvo prófugo, pero lo localizamos rápidamente en una zona boscosa detrás de la casa", señaló. El caso generó conmoción en Estados Unidos tras volverse rápidamente viral en redes sociales.

