El Gobierno de Tamaulipas reforzó el control sobre la distribución de despensas de la canasta básica para impedir que estos apoyos sociales gratuitos sean vendidos o desviados de su destino original. La medida busca que los productos lleguen directamente a las familias que realmente los necesitan.
Horacio Seoane Yeme, coordinador regional de Bienestar en Nuevo Laredo, explicó que los artículos entregados están claramente identificados como apoyos sociales sin costo, lo que prohíbe su comercialización. Además, recordó que en administraciones anteriores se detectaron casos de venta irregular, lo que impulsó a la actual administración a adoptar una estrategia más estricta y transparente.
Una de las acciones principales para evitar desvíos consiste en modificar el método tradicional de entrega: ahora las despensas se entregan personalmente, con supervisión directa de la Delegación de Bienestar Social, para constatar que los beneficiarios sean quienes realmente reciben el apoyo. Este sistema también cuenta con la colaboración de comités comunitarios como parte esencial del proceso.
En esta región, se distribuyen aproximadamente 25 mil despensas, con un plan que contempla cinco entregas a lo largo del año. Actualmente se realiza la primera etapa de distribución bajo este esquema reforzado, que pretende garantizar la transparencia y efectividad en la asignación de recursos sociales a población vulnerable.

