La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la ultraderecha enfrentará grandes dificultades para consolidarse en el escenario político mexicano, a pesar de los recientes movimientos de este sector en otros países de América Latina. Destacó que, aunque es necesario observar los procesos regionales, el rumbo del país debe centrarse en fortalecer su propio modelo de transformación.
Durante su conferencia matutina, la mandataria defendió la Cuarta Transformación (4T) como un fenómeno sin precedentes en la historia política reciente de México. Resaltó que la base para mantener este cambio es la honestidad, el combate a la corrupción y el cumplimiento de los compromisos con la población, todo ello con la intención de impedir el retorno de políticas que afectan el bienestar social.
Sheinbaum reiteró que su administración seguirá impulsando un modelo centrado en la redistribución de la riqueza y el fortalecimiento de los programas sociales, subrayando la importancia de mantener un vínculo cercano entre el gobierno y la ciudadanía. Explicó que la 4T busca no solo transformar el presente, sino consolidarse como un proyecto de largo plazo que garantice estabilidad política y continuidad en las políticas públicas.
Asimismo, indicó que aunque el escenario político regional experimenta cambios, México mantiene una dinámica propia que ha permitido la consolidación de su movimiento político en el poder. La presidenta enfatizó que la prioridad gubernamental es preservar la estabilidad y asegurar que las políticas implementadas respondan a las verdaderas necesidades sociales.

