Austria logró imponerse a Jordania 3-1 en un encuentro que le costó más de lo esperado, asegurando así su vuelta a la fase final de una Copa del Mundo después de 28 años. La selección jordana, debutante en esta competición, complicó el partido con un planteo audaz y una resistencia destacada.
El equipo jordano se mostró valiente desde el inicio, inspirado quizá por el empate de Cabo Verde contra España, campeona de Europa. Mousa Al-Tamari, extremo del Rennes reconocido por su velocidad, fue protagonista constante en el ataque, mientras que el joven Odeh Fakhoury estuvo cerca de abrir el marcador al rematar potente a los 17 minutos, obligando al portero austríaco a esforzarse para evitar el gol.
Sin embargo, Austria tomó ventaja a los 21 minutos gracias a Romano Schmid, quien marcó con un disparo potente desde la frontal. El gol no frenó a Jordania, que recuperó el control del juego y generó varias ocasiones para empatar. El portero austríaco Alex Schlager fue clave al impedir el empate tras un cabezazo y un disparo en la primera mitad.
La igualdad llegó al inicio del segundo tiempo cuando un contragolpe rápido terminó con un disparo preciso que igualó el partido para Jordania al minuto 50. Entonces, el entrenador austríaco Ralf Rangnick reaccionó con cambios en el equipo, incorporando a Marko Arnautovic, quien casi anota tras una mala salida del arquero rival, aunque el gol fue anulado por un fuera de juego tras la revisión por video.
Finalmente, a los 77 minutos, Austria aprovechó sus fortalezas en el juego aéreo para marcar el gol decisivo. A partir de ese momento, el equipo europeo controló el partido y confirmó la victoria. Este resultado ratifica la recuperación de Austria en el fútbol internacional después de una larga ausencia en la Copa del Mundo y muestra el crecimiento y la ambición de Jordania pese a su debut.

