Corea del Sur divulgó la convocatoria definitiva de 26 jugadores que participarán en la Copa del Mundo 2026, incluyendo a figuras con gran experiencia en el fútbol europeo y a la joven revelación Jens Castrop, futbolista de doble nacionalidad que representa un nuevo camino para el combinado asiático.

El equipo dirigido por Hong Myung-bo no se apoyará exclusivamente en talentos de su liga nacional, sino que presenta una base sólida formada en clubes europeos de primer nivel. Entre los convocados sobresalen Son Heung-min, figura indiscutible que milita en LA FC, y jugadores que compiten en ligas como la Bundesliga, la Premier League, la Ligue 1 y otras relevantes de Europa.

Una pieza clave será Jens Castrop, mediocampista de 22 años que juega regularmente en el Borussia Mönchengladbach. Castrop, de padre alemán y madre coreana, completó su cambio de federación internacional hacia Corea del Sur recientemente, tras haber formado parte de las selecciones juveniles de Alemania. Su aportación en la Bundesliga con partidos, goles y asistencias lo convierte en un motor importante en el medio campo surcoreano, prometiendo una intensidad física que retará a los creativos mexicanos en el duelo crucial en Guadalajara.

Además de Castrop y Son, la lista muestra un amplio abanico de futbolistas que actúan en distintos países, evidenciando el crecimiento del equipo asiático a través de la experiencia internacional. El plantel integra porteros, defensas, mediocampistas y delanteros que combinan juventud y veteranía en clubes de Europa y Asia.

  • Porteros: Jo Hyun-woo, Kim Seung-gyu y Song Bum-keun, con experiencia en ligas asiáticas y japonesas.
  • Defensas: Kim Min-jae (Bayern Munich), Seol Young-woo (Estrella Roja de Belgrado), Jens Castrop y otros, con presencia en Europa y Medio Oriente.
  • Centrocampistas: Yang Hyun-jun (Celtic), Hwang In-beom (Feyenoord), Lee Kang-in (Paris Saint-Germain) y más, repartidos entre Europa y la liga local.
  • Delanteros: Son Heung-min, Oh Hyun-kyu (Besiktas) y Cho Kyu-sung, con recorrido en clubes de alto nivel.

Esta convocatoria representa el enfoque estratégico de Corea del Sur, que apuesta por la combinación de talento nacional con la formación y experiencia adquirida en el fútbol europeo para afrontar con mayor competitividad los retos del Mundial. Enfrentar a México será uno de los momentos clave para medir el progreso y la cohesión del equipo.