El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que habló directamente con la FIFA para pedir una revisión sobre la tarjeta roja que recibió el jugador estadounidense Folarin Balogun durante el partido de octavos de final de la Copa del Mundo. Balogun fue expulsado tras una falta de juego brusco grave contra un rival bosnio, pero posteriormente la FIFA lo autorizó a jugar contra Bélgica, decisión que provocó fuertes controversias.

La expulsión de Balogun ocurrió al minuto 64 por el árbitro brasileño Raphel Claus, quien sancionó la jugada con tarjeta roja. Aunque el equipo estadounidense ganó ese partido, la decisión fue cuestionada tanto por la Real Asociación Belga de Fútbol como por la UEFA, que emitieron un comunicado exigiendo una explicación pública y denunciando que la FIFA eliminó de la lista previa al encuentro a los jugadores sancionados, lo que consideran una irregularidad en el proceso.

Donald Trump aclaró que su llamada fue una solicitud de revisión y no una instrucción para modificar la sanción, además de expresar dudas sobre la actuación del árbitro Claus, cuyo historial describió como “sospechoso”. Por su parte, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, confirmó que recibió la llamada de Trump, práctica habitual entre él y otros líderes mundiales, aunque insistió en la independencia del comité disciplinario y en respetar su fallo, pese a haberse mostrado sorprendido por la decisión de permitir a Balogun jugar ante Bélgica.