Kimi Antonelli sufrió una falla mecánica que truncó sus opciones de subir al podio en la última carrera de Fórmula 1. El piloto, que estaba en tercer lugar, comenzó a perder ritmo tras detectar que una pieza protectora de uno de sus neumáticos se desprendía, lo que derivó en un declive hasta la posición 16.
Toto Wolff, jefe del equipo Mercedes, reconoció que el incidente fue culpa del equipo y explicó que el problema se originó en la novena vuelta, cuando por primera vez se detectó la falla. Dijo que una pieza de carbón bloqueó al auto, imposibilitando a Antonelli mantener el ritmo que en algunos giros fue incluso dos segundos más rápido que sus rivales cercanos.
Esta situación impactó directamente en la lucha por el Campeonato de Pilotos, pues aunque Antonelli se mantiene líder, su compañero George Russell logró terminar en segundo lugar, reduciendo la diferencia a solo 25 puntos. La próxima carrera, en Spa-Francorchamps, Bélgica, será decisiva para definir si Russell puede superar a Antonelli en la tabla.

