Un proyecto innovador busca aprovechar el calor almacenado en las capas superficiales del suelo para climatizar hogares, especialmente en zonas desérticas como Chihuahua, donde la temperatura del subsuelo se mantiene estable durante todo el año. Investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Chihuahua desarrollan un sistema basado en Internet de las Cosas (IoT) que mide la temperatura y humedad del suelo, permitiendo evaluar el potencial energético geotérmico somero para acondicionar espacios interiores.
Este sistema utiliza sensores instalados a distintas profundidades, aproximadamente entre 4 y 6 metros, donde el suelo presenta temperaturas constantes entre 12 y 16 °C. Así, es posible transferir calor mediante dispositivos de intercambio, haciendo circular aire o agua entre el subsuelo y el interior de las edificaciones para enfriar o calentar, lo que reduce la necesidad de electricidad para equipos tradicionales de aire acondicionado o calefacción. El resultado es un ambiente más confortable y una menor huella energética y ambiental.
El desarrollo se lleva a cabo en colaboración con especialistas del Instituto Politécnico Nacional, integrando sensores de bajo costo conectados a un servidor que recibe, organiza y muestra la información en paneles digitales accesibles. Esta plataforma facilita la visualización en tiempo real de las condiciones del suelo, permitiendo detectar patrones y estimar la disponibilidad de energía térmica de forma precisa.
Además, el sistema es flexible y escalable, pensado para instalarse en múltiples ubicaciones y formar redes de monitoreo que cubran regiones amplias. Esta característica lo hace adecuado para diferentes contextos, desde comunidades rurales hasta proyectos educativos y viviendas sustentables, donde se busca un manejo energético más eficiente y amigable con el medio ambiente.

