El Salerm Puente Genil no pudo cerrar la permanencia en la categoría. La derrota por la mínima ante La Unión Atlético en la última jornada selló matemáticamente su descenso a Tercera Federación. El equipo pontanés dependía de sí mismo, pero no logró superar a un rival que supo capitalizar su oportunidad y resistir en el tramo final. Con 40 puntos en la decimocuarta posición, los rojillos cierran una temporada marcada por la irregularidad.
El partido mostró la intención temprana del Salerm de imponer condiciones. Bajo la dirección de Álvaro Cejudo, los pontaneses salieron con intensidad desde los primeros minutos, buscando generar peligro en campo rival. En el minuto ocho, Tomazinho probó fortuna con un disparo que atrapó el guardameta local. Sin embargo, el equipo local se mostró bien organizado y sólido en defensa, esperando su oportunidad para contragolpear.
El encuentro se mantuvo equilibrado hasta la media hora de juego, cuando llegó la jugada decisiva. En el minuto 30, Roan adelantó a los locales tras una acción ofensiva que sorprendió a la defensa rojilla. El 1-0 obligó al Salerm a cambiar su estrategia y asumir más riesgos en busca del empate, aunque antes del descanso no logró generar ocasiones claras que pusieran en apuros a La Unión.
La segunda mitad fue un ejercicio de insistencia pontanesa. El equipo adelantó líneas y acumuló llegadas al área rival, especialmente a partir del minuto 64, cuando intensificó su presión en busca del gol que les mantuviera vivo. La falta de acierto en los metros finales volvió a ser determinante. A pesar de las aproximaciones, el Salerm no logró concretar ninguna ocasión clara. La Unión defendió su ventaja con orden y minimizó los riesgos en los minutos decisivos. El pitido final confirmó la derrota y, con ella, el descenso de categoría.
La temporada del Salerm Puente Genil mostró dos caras muy diferenciadas. Fuerte como local, donde construyó gran parte de sus puntos, pero con dificultades lejos del Manuel Polinario, un factor que resultó determinante en el desenlace. Un desenlace duro para un conjunto que peleó hasta el último instante, pero que no encontró el premio en el momento clave.

