Noruega celebró su esperado retorno a la Copa del Mundo tras casi tres décadas con una victoria contundente sobre Irak, gracias a la destacada actuación de Erling Haaland, quien anotó dos goles en su debut mundialista. El triunfo por 4-1, en el grupo considerado como el “grupo de la muerte”, coloca a los escandinavos empatados en la cima con Francia.

El encuentro, disputado en Boston, comenzó con un Irak que planteó un partido intenso y agresivo, manteniendo el empate sin goles hasta la pausa para hidratación, que provocó un cambio en el ritmo del juego. Al reanudarse, Haaland apareció con un remate contundente tras una jugada iniciada por Alexander Sorloth y Antonio Nusay para abrir el marcador, marcando el primer gol de Noruega en un Mundial desde 1998.

Irak respondió rápidamente con un cabezazo de Aymen Hussein tras un preciso centro de Ali Jassim para igualar el marcador, reflejando el esfuerzo del equipo que fue el último en clasificarse al torneo. Sin embargo, antes del descanso, Haaland volvió a ser decisivo al presionar la salida del portero Jalal Hassan y aprovechar un error para recuperar la ventaja para su equipo.

En la segunda mitad, los iraquíes intentaron controlar el balón adelantando sus líneas, pero la defensa noruega, especialmente Kristoffer Ajer, neutralizó las oportunidades clave. Noruega selló el partido con un gol de Leo Østigård en un tiro de esquina, aportando un margen más cómodo.

El tanto final llegó en el tiempo agregado, cuando Haaland completó su doblete con un cabezazo resultante de un contragolpe y una disputa en el área rival, sentenciando el marcador en 4-1.

El ambiente en el estadio, repleto de seguidores noruegos, fue de celebración y entusiasmo, mostrando a esta selección como una de las emergentes del torneo. El próximo desafío será contra Francia en un esperado duelo que podría definir el liderazgo del grupo.