Cruz Azul enfrentará los cuartos de final de la liguilla contra Atlas con un cuerpo técnico que apenas lleva días de trabajo. El equipo cementero confía en que sus principales figuras emerjan durante la eliminatoria para avanzar en el torneo. Uno de esos futbolistas clave es Gabriel Fernández, quien necesita una actuación destacada para gestionar su continuidad en la institución.
El delantero uruguayo percibe un salario anual de casi 2 millones de dólares, equivalente a aproximadamente 35 millones de pesos. Una cifra que contrasta significativamente con la de Eduardo Aguirre, delantero de Atlas que gana alrededor de 5 millones de pesos anuales. Pese a la diferencia salarial, Aguirre ha sido un problema recurrente para Cruz Azul: en su carrera en la Liga MX le ha anotado en cuatro ocasiones distintas al conjunto de La Noria.
La situación de Fernández en Cruz Azul presenta complejidad. Su contrato vence en diciembre y aunque en el mercado de verano pasado se buscó una salida, el jugador se convirtió en pieza importante bajo la dirección técnica de Nicolás Larcamón. Las lesiones han perseguido al atacante desde su llegada a la institución. Según información disponible, en la directiva hay intención de renovarle y el futbolista desea permanecer en el club. Sin embargo, habrá negociaciones tanto sobre el monto salarial como sobre la duración del nuevo vínculo.
Con 32 años cumplidos el 13 de mayo, existen dudas sobre el rendimiento futuro del Toro. La renovación dependerá no solo de su desempeño en la liguilla, sino también del acuerdo que puedan alcanzar ambas partes en términos económicos y contractuales. Respecto a la serie contra Atlas, Cruz Azul jugará la vuelta en el Estadio Banorte tras gestiones realizadas por Víctor Velázquez para que el equipo dispute los cuartos de final en Ciudad de México. En caso de avanzar a semifinales, el equipo regresaría a Puebla.

