Durante el primer cuatrimestre de 2026, México consolidó una mayor afluencia de turistas internacionales, alcanzando 16.5 millones de visitantes, lo que representa un crecimiento del 5.5% respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, este incremento en llegadas no se tradujo en una mayor generación de ingresos por divisas, que descendieron ligeramente hasta los 13 mil 259 millones de dólares.
Un factor relevante que explica esta discrepancia es la caída en el turismo aéreo, segmento clave para la conectividad internacional. Las llegadas por avión sumaron 8.2 millones, una reducción del 3.6% frente al año previo, evidenciando que el crecimiento general del turismo no se apoyó en una recuperación del transporte aéreo.
En contraste, otros canales turísticos presentaron avances importantes. El mercado de cruceros mostró un aumento significativo, con un crecimiento del 13% y un total de 4.9 millones de pasajeros. Por su parte, el turismo fronterizo creció un notable 20.4%, alcanzando 7.1 millones de visitantes, el mayor incremento dentro de los principales segmentos turísticos.
El análisis del balance turístico nacional revela que, aunque sigue siendo positivo al situarse en 8 mil 486.5 millones de dólares, este indicador sufrió una caída cercana al 10% respecto al mismo periodo en 2025. Entre los factores que afectan esta reducción están el impacto del tipo de cambio en la captación de divisas y el aumento de viajes de mexicanos al extranjero, que favorecen la salida de divisas.
Expertos coinciden en que el sector aéreo enfrenta retos significativos para su consolidación, mientras que la industria turística en general debe potenciar la derrama económica para lograr un crecimiento más equilibrado y competitivo. El contraste entre el aumento en número de visitantes y la disminución en ingresos plantea la necesidad de estrategias que impulsen el gasto turístico y optimicen la oferta en segmentos con potencial de recuperación.

