La Comisión Federal de Electricidad (CFE) comenzó un programa nacional para reemplazar miles de medidores eléctricos tradicionales por medidores inteligentes equipados con tecnología AMI. Esta iniciativa busca modernizar el sistema eléctrico y lograr lecturas más precisas del consumo energético en los hogares, evitando estimaciones aproximadas y garantizando que los usuarios paguen únicamente por la energía que realmente consumen.

Los nuevos medidores permiten monitorear el consumo en tiempo real, además de enviar datos automatizados que facilitan la detección inmediata de fallas técnicas y anomalías, lo que podría mejorar la respuesta ante interrupciones del servicio. Otra ventaja importante es la reducción de prácticas ilegales como alteraciones y robo de energía, que afectan tanto la operación del sistema como el cálculo correcto de los cobros.

La implementación será gradual y comenzará en zonas donde los medidores actuales están dañados, son obsoletos o se encuentran dentro de proyectos de modernización. Conforme avance el programa, se extenderá a más comunidades. La CFE aclaró que la sustitución no implicará un aumento en el costo del servicio, sino que reflejará un cobro más exacto basado en el consumo real del usuario.