El cruce fronterizo de Puerto Palomas, en el municipio de Ascensión, y Columbus, Nuevo México, registró un aumento significativo en el valor de sus cruces comerciales, que pasó de 300 a 400 millones de dólares entre 2023 y 2024. Esta cifra totaliza más de 700 millones de dólares en mercancías entre ambos años, sin considerar aún los datos de 2025.
Este crecimiento ha impulsado inversiones millonarias en proyectos de modernización, particularmente en el lado estadounidense, donde se destinan alrededor de 50 millones de dólares para mejorar corredores logísticos y parques industriales. Nueva México aprobó recientemente una ley para fomentar la colaboración público-privada en estos desarrollos, reflejando la importancia del puerto para la economía regional.
Para apoyar estas mejoras, el gobierno de Nuevo México trabaja en la protección de 800 hectáreas en Columbus para evitar daños por inundaciones y garantizar así la integridad de la infraestructura existente. Estas acciones beneficiarán también a Puerto Palomas, facilitando la llegada de nuevas inversiones en parques logísticos y naves industriales.
La coordinación entre autoridades de ambos países es clave en estos esfuerzos. Se mantiene una colaboración estrecha con el municipio de Juárez, el estado de Chihuahua y la Agencia Nacional de Aduanas de México para alinear estrategias que impulsen la facilitación aduanera y el comercio binacional.
El director de la autoridad fronteriza de Nuevo México destacó que buena parte de los productos que cruzan esta frontera terminan en Estados Unidos, mientras que la materia prima suele venir de México, creando un flujo económico integrado entre las dos regiones.
Por su parte, el director de Desarrollo Económico del condado de El Paso señaló que la región, que incluye Nuevo México, El Paso y Ciudad Juárez, es el segundo punto fronterizo más importante entre México y Estados Unidos. Cerca de la mitad de las mercancías que llegan a esta área se dirigen hacia ciudades del este estadounidense como Houston, Austin y San Antonio.
Este dato explica la creciente necesidad de centros de distribución en Ciudad Juárez, que se complementan con instalaciones en Nuevo México y El Paso para optimizar la logística y distribución hacia todo el país.

