El gobierno de California instó a los conductores locales a no abastecerse de gasolina en las estaciones de Chevron debido a sus elevados precios, especialmente en un contexto de alta demanda por los viajes del Día de los Caídos. Esta recomendación busca aliviar el impacto económico en las familias y fomentar un consumo más inteligente entre los usuarios.

La administración estatal aclaró que la gasolina sin marca, que se vende en otras estaciones, tiene la misma calidad y proviene de las mismas refinerías, por lo que no hay una ventaja técnica que justifique la diferencia en costos. Así, se desmintieron las supuestas bondades del combustible de grandes corporaciones para orientar mejor las decisiones de compra hacia opciones más asequibles.

El desencadenante de esta medida fueron los anuncios colocados por Chevron en sus estaciones, donde la empresa culpa a las políticas climáticas locales por los altos precios y convoca a la población a protestar contra el gobierno. Frente a esta campaña, las autoridades presentaron análisis oficiales que muestran que los expendios Chevron cobran precios marcadamente superiores comparados con competidores directos.

El gobernador consideró que la estrategia publicitaria de Chevron busca justificar cobros indebidos, mientras subraya que las grandes petroleras ya obtienen ganancias millonarias y no deberían trasladar costos excesivos a los consumidores. Por su parte, la empresa defendió su derecho a informar a sus clientes y dijo que la campaña publicitaria forma parte de un esfuerzo por educar a los consumidores sobre el destino del dinero recaudado.