El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó un incremento en casos de quemaduras en niñas, niños y adolescentes, destacando la necesidad de fortalecer la prevención en el entorno familiar. Durante 2025 se atendieron 332 casos en estos grupos etarios, de los cuales una parte significativa requirió hospitalización y cirugías prolongadas.
Las áreas de mayor incidencia son la cocina y el baño dentro del hogar, donde los menores están expuestos a riesgos como líquidos calientes y productos inflamables. En niños menores de cinco años predominan las quemaduras por escaldadura, mientras que en adolescentes se vinculan frecuentemente con sustancias inflamables y conductas de riesgo relacionadas con retos en redes sociales.
La especialista Claudia Berenice Hernández Valverde señaló que prácticas incorrectas, como la aplicación de remedios caseros antes de buscar atención médica profesional, agravan las lesiones y pueden generar secuelas permanentes de tipo físico, psicológico, social y económico. Estas consecuencias afectan profundamente la calidad de vida de los afectados y sus familias.
Ante este contexto, el IMSS reiteró varias recomendaciones clave para los cuidadores:
- Mantener los líquidos calientes fuera del alcance de los menores.
- Restringir el acceso a la cocina y supervisar a los niños cuando estén en este espacio.
- Verificar siempre la temperatura del agua antes del baño.
- Evitar el uso y la manipulación de pirotecnia por parte de niños y adolescentes.
- Supervisar y limitar el contenido digital que puedan consumir, para evitar la imitación de retos o conductas peligrosas.
Estas medidas buscan fortalecer una cultura de prevención que reduzca la incidencia de quemaduras, muchas de las cuales son evitables mediante cuidados básicos y educación en el hogar.

