Desde su lanzamiento en 1986, el reloj Integral de Rado se distingue por un diseño que desafía el paso del tiempo, no solo por su estética sino por los materiales que emplea. Este modelo revolucionó la relojería al ser la primera colección fabricada en cerámica de alta tecnología, reconocida por su ligereza, resistencia a los arañazos y un brillo que se mantiene constante.
Para conmemorar sus 40 años, la marca ha presentado una versión renovada que mantiene la esencia original, con líneas limpias y una silueta rectangular que fusiona la caja con el brazalete en una sola pieza continua. Esta edición especial incorpora tecnología moderna, como un movimiento de cuarzo con función PreciDrive, cristal de zafiro curvado antirreflectante y una caja de acero con acabado PVD en oro amarillo.
El brazalete combina eslabones de cerámica negra de alta tecnología, lo que garantiza comodidad y durabilidad. La pieza está firmada con un grabado que remite a su historia: “Since 1986, Anniversary Edition”. Pese a ser ligeramente más grande, conserva la ligereza y el minimalismo que permiten usarlo en cualquier momento y situación.
El uso de cerámica de alta tecnología ha sido clave en la permanencia del modelo, pues ofrece una sensación sedosa al tacto y una resistencia que asegura que el reloj mantenga su apariencia pese al uso cotidiano. Más que un accesorio, se posiciona como un compañero para distintas etapas de la vida y estilos personales.
La colección Integral 2026 ofrece variantes contemporáneas, incluso con opciones engastadas en diamantes, pensadas para acompañar en el trabajo, viajes, eventos y actividades diarias sin necesidad de ocasiones especiales. Esta apuesta por un diseño atemporal rompe con la tendencia suele ser efímera, mostrando un compromiso con la calidad y la funcionalidad duradera.

