La segunda generación de la consola Switch enfrenta una posible subida de precio motivada por la presión de inversores que cuestionan la rentabilidad actual del producto. En varios mercados, especialmente Europa y Japón, la máquina se vende con márgenes estrechos o incluso pérdidas, lo que pone en jaque las cuentas de Nintendo en un contexto donde los costos de memoria y transporte crecen de forma significativa.
Fuentes financieras indican que el precio en Europa ronda los 470-480 euros, mientras en Japón la versión local se oferta por aproximadamente 50.000 yenes, menos ajustado en comparación con los precios internacionales. El interés creciente por la demanda de componentes vinculados a la inteligencia artificial ha disparado los costos de fabricación, lo que ha llevado a los accionistas a pedir una revisión al alza que refleje estas nuevas condiciones.
Además, las acciones de Nintendo registran una tendencia negativa en la Bolsa de Tokio, confirmando el descontento de los inversionistas pese a que Switch 2 ha vendido más de 17 millones de unidades en su primer año. Consultores financieros y Bloomberg manejan la posibilidad de un aumento en el precio de entre 50 y 100 dólares, una cifra que en Europa equivaldría a un incremento similar en euros.
Este ajuste no busca demasiado margen de ganancia, sino mitigar el impacto económico y dejar de considerar a la consola como un producto deficitario. En cualquier caso, la subida sería un intento por equilibrar los gastos industriales sin afectar la demanda, que sigue siendo sólida.

