En México, una iniciativa legislativa apunta a prohibir el uso de chatbots para asesorías médicas debido a preocupaciones sobre su seguridad y confiabilidad. Los promotores del proyecto alertan que estas herramientas podrían inducir a errores diagnósticos o tratamientos inadecuados, poniendo en riesgo la salud de los usuarios.
La iniciativa surge en medio del crecimiento acelerado del uso de inteligencia artificial (IA) en diversos sectores, incluido el médico, sin que existan aún normativas claras que regulen su aplicación en la atención sanitaria. Las autoridades advierten que, a diferencia de los profesionales capacitados, estos sistemas automatizados carecen de la supervisión médica necesaria y podrían ofrecer información incorrecta o incompleta.
En paralelo, Apple efectuó actualizaciones dirigidas a permitir que sus usuarios seleccionen distintas opciones de IA, lo que refleja un cambio en la estrategia tecnológica y abre paso a un debate sobre el rol de estas herramientas en el cuidado de la salud.
Especialistas en tecnología y salud insisten en que mientras la IA puede apoyar tareas administrativas o el seguimiento de síntomas básicos, la interacción médica debe estar siempre supervisada por expertos humanos para garantizar un diagnóstico y tratamiento adecuados. La propuesta actual busca que la legislación avance para delimitar qué funciones pueden cubrir los chatbots y cuáles deben quedarse bajo responsabilidad exclusiva del personal médico.
Finalmente, la discusión se enmarca en un contexto mayor donde la economía digital y los servicios de autoservicio, incluso en ramas delicadas como la salud, continúan expandiéndose, pero enfrentan el reto de equilibrar innovación con protección al consumidor.

