Guillermo del Toro consideró en su momento que "El laberinto del fauno", su obra más reconocida internacionalmente, podría ser la última película que dirigiera. La combinación de fantasía oscura y realidad histórica le llevó a pensar que este trabajo era un punto final en su trayectoria como cineasta.
Sin embargo, tras el éxito global de la película, del Toro continuó desarrollando proyectos que consolidaron su lugar en la industria cinematográfica y le valieron premios importantes. Este giro en su carrera demostró que el reconocimiento y las posibilidades siguieron creciendo más allá de esa producción emblemática.
El laberinto del fauno es un filme que articula una narrativa bélica con elementos de fantasía y mito, ambientado en la época de la posguerra española. Su singular forma de contar historias ha marcado un referente dentro del cine contemporáneo latinoamericano y mundial.
Tras esta película, del Toro emprendió nuevas propuestas que exploraron variados géneros y demostraron su versatilidad creativa, consolidándose como uno de los directores mexicanos más influyentes. Su reflexión sobre el fin de una etapa quedó atrás gracias a su posterior producción y éxito continuo.

