La presidenta Claudia Sheinbaum consolidó un acuerdo para establecer un Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización del maíz blanco en México, dirigido a proteger a 61 mil productores y asegurar la producción de siete millones de toneladas en más de 700 mil hectáreas. El programa busca garantizar un precio justo para los agricultores y brindar estabilidad en el suministro para la industria relacionada.
Este sistema incorpora tres ejes principales: la comercialización anticipada mediante contratos, la venta de insumos agrícolas a precios accesibles y un mecanismo para proteger el valor del maíz blanco. Además, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) incluirá medidas para resguardar a los productores ante pérdidas derivadas de contingencias climáticas o fluctuaciones en el mercado internacional.
Los participantes en el acuerdo integran desde productores y compradores hasta proveedores de semillas, fertilizantes y plaguicidas, así como la industria nixtamalera, encargada de la producción de harina de maíz, y el sector agropecuario. La coordinación entre estos actores y el Gobierno federal genera un padrón que abarcará toda la cadena productiva. A su vez, se diseñará una plataforma digital que permitirá conectar a productores, proveedores e industriales, ofreciendo certidumbre en la compra y venta del grano.
La iniciativa forma parte de la apuesta por la soberanía alimentaria, buscando que los productores puedan tener ingresos dignos y que el mercado interno tenga garantizado el abastecimiento estable y a costos justos. Sheinbaum destacó que este acuerdo es voluntario y que su éxito reside en el compromiso conjunto de todos los involucrados para fortalecer la producción nacional de maíz.

