El Tribunal Estatal Electoral de Guanajuato señaló la importancia de incorporar la figura de violencia política en la legislación local, ya que actualmente existen conductas que afectan el desempeño de las mujeres en cargos públicos y políticos sin posibilidad de sanción específica. La presidenta del tribunal, Yari Zapata López, explicó que, aunque algunos casos no cumplen con el requisito de violencia política de género, sí evidencian obstáculos que impiden a las mujeres ejercer plenamente sus funciones.

Esta propuesta forma parte de una serie de reformas electorales que el Congreso local pretende aprobar antes de finalizar mayo. Según Zapata López, esta figura ya ha sido reconocida en sentencias emitidas por su tribunal y confirmadas por la Sala Regional Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, lo que refuerza la necesidad de plasmarla en la legislación estatal para otorgar mayor certeza jurídica y protección.

Actualmente, la mayoría de las denuncias relacionadas con violencia política hacia mujeres se presentan ante el Instituto Electoral del Estado clasificadas como violencia política en razón de género. Sin embargo, tras un análisis integral y desde una perspectiva de género, el Tribunal puede dictaminar en diferentes sentidos, incluyendo violencia política de género, violencia política sin especificidad de género o incluso obstaculización en el ejercicio del cargo.

Este análisis toma en cuenta la estructura de poder, el contexto de las conductas denunciadas y las condiciones particulares a las que se enfrenta la mujer en su función pública. Por ejemplo, un caso municipal ilustró cómo una mujer concejal fue excluida al no recibir con anticipación la convocatoria para participar informadamente en sesiones del ayuntamiento, lo que representa un impedimento para desempeñar su labor aunque no exista un componente directo de género.

De esta manera, el reconocimiento legal de la violencia política más allá del género puede mejorar los mecanismos de protección y sanción, lo que beneficiaría a todas las mujeres que enfrentan obstáculos para ejercer sus cargos íntegramente.