Stellantis anunció que mantiene conversaciones con dos posibles socios estratégicos para el desarrollo de proyectos conjuntos con Maserati, la emblemática marca italiana de lujo que está en proceso de redefinición dentro del grupo automotriz. A pesar de estas negociaciones, el CEO Antonio Filosa descartó cualquier opción de venta tanto de Maserati como de la planta de Cassino, una instalación clave para la producción de sus vehículos premium.
La estrategia de Stellantis apuesta a la cooperación industrial para compartir inversiones, tecnología y procesos de manufactura, mientras la empresa busca conservar la mayoría accionaria con al menos un 51% del control. Estas alianzas se enfocarán en fortalecer la planta de Cassino y las instalaciones de Módena, fundamentales para los modelos exclusivos de Maserati.
Este modelo de colaboración es similar al que Stellantis ha implementado con otras de sus unidades industriales, y responde a los desafíos que enfrenta el sector premium, entre ellos la electrificación acelerada, la digitalización creciente y la competencia de fabricantes asiáticos emergentes. El objetivo es darle mayor competitividad y mantener el valor aspiracional de Maserati dentro del portafolio global del grupo.
El anuncio se da en el marco del plan estratégico FastLane 2030 de Stellantis, que redefine el papel de cada marca. Mientras Jeep, Ram, Peugeot, Fiat y Pro One concentran la mayoría de la inversión en desarrollo, Maserati se ubica como la única marca de lujo del grupo, manteniendo una categoría independiente para preservar su exclusividad.
Además de consolidar la alianza industrial, Maserati prepara el lanzamiento de dos nuevos modelos en el segmento premium E, asociados a vehículos de mayor tamaño y rentabilidad, lo que refuerza su apuesta por el mercado de lujo y la innovación.

