La deserción estudiantil en la carrera de Medicina en la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) está vinculada principalmente al desajuste vocacional y a factores emocionales, además de razones económicas. El director de la Facultad de Medicina en Saltillo advirtió que muchos jóvenes enfrentan ansiedad y estrés cuando persisten en una carrera que no les satisface o no coincide con sus intereses profesionales.
Un problema señalado es la presión familiar, en particular cuando los estudiantes continúan con la tradición médica de la familia sin contar con el perfil apropiado para la carrera. Esto genera una carga emocional significativa, que afecta su bienestar y desempeño académico. Algunos alumnos terminan abandonando la carrera o, si la concluyen, viven con un alto nivel de angustia.
Para enfrentar esta situación, la facultad está promoviendo la inclusión de evaluaciones que consideren no solo la inteligencia y conocimientos, sino también el perfil vocacional y emocional de los aspirantes. Con ello buscan que los futuros médicos ingresen a la carrera con una mayor claridad sobre su vocación y soporten mejor el estrés profesional.
Actualmente, la facultad recibe alrededor de 90 estudiantes por generación, con una tasa de egreso relativamente alta cercana a 80 por grupo. Además, cuenta con un Departamento de Psicopedagogía que ofrece apoyo psicológico a los alumnos, junto con un programa de desarrollo de habilidades blandas. Este programa se orienta a fortalecer la resiliencia, tolerancia, respeto y manejo de la inteligencia emocional para que los estudiantes puedan afrontar las exigencias y situaciones críticas que implica la práctica médica.

