Kenia López planteó la necesidad de reorganizar el calendario escolar con el objetivo de mantener la calidad educativa para niñas y niños. Señaló que cualquier modificación debe estar respaldada por estudios pedagógicos, climáticos y presupuestales para evitar impactos negativos en el aprendizaje y la comunidad escolar.
La petición de López se relaciona con demandas recientes de sindicatos y partidos políticos, que exigen transparencia y rigor técnico en la suspensión o variación de días de clase. Movimiento Ciudadano, por ejemplo, presentó una solicitud formal ante la Secretaría de Educación Pública (SEP) para que no se tomen decisiones sin un análisis exhaustivo. También pidieron apoyos para las familias que puedan resultar afectadas por estas alteraciones en el calendario.
En paralelo, la Sección 7 de la CNTE en Chiapas busca retomar diálogo con las autoridades educativas para garantizar servicios básicos e incorporar más plazas docentes en zonas vulnerables. Esta petición apunta a fortalecer la infraestructura y el personal para mejorar el acceso y calidad de la educación.
Estas iniciativas reflejan una creciente preocupación por asegurar que las políticas educativas respondan a las necesidades reales de estudiantes y docentes. La demanda de base técnica para cualquier ajuste pretende evitar decisiones arbitrarias que interrumpan el proceso educativo y causen perjuicios a las familias.

