Rami Malek explicó que la inspiración para aceptar el rol principal en su nueva película provino de una enseñanza que aprendió del propio Freddie Mercury. El actor destacó que enfrentar el desafío del protagónico implicaba aceptar sus propios miedos y vulnerabilidades, una actitud que el icónico cantante de Queen ejemplificó durante toda su carrera.
En su proceso para prepararse, Malek recordó la autenticidad y la valentía con la que Mercury abordaba no solo su música, sino también su vida personal y artística. Esta enseñanza le ayudó a romper sus propias barreras y a comprometerse plenamente con el personaje, confiando en que la honestidad es clave para conectar con la audiencia.
Además, Malek resaltó la importancia de mantener la pasión y el compromiso frente a proyectos que exigen una reinvención constante. Reconoció que interpretar figuras complejas requiere más que talento: demanda una comprensión profunda de su esencia humana, algo que Freddie Mercury dejó como ejemplo para todos los artistas. Esta reflexión influyó en la decisión del actor y marcó el inicio de una nueva etapa en su carrera cinematográfica.

