La pulsera Fitbit Air, lanzada por Google como parte de su entrada en el mercado del fitness, recibió una actualización importante que amplía sus capacidades para analizar y mejorar el estado físico de sus usuarios. Gracias a la integración con Google Health y la nueva versión de la app Bevel, el dispositivo ofrece ahora un seguimiento más detallado y personalizado sin necesidad de abrir aplicaciones externas.

Esta alianza permite que la Fitbit Air recopile datos en tiempo real y que Bevel interprete automáticamente las métricas sobre salud y descanso. La principal ventaja es que el sistema brinda recomendaciones inteligentes sobre cuándo es adecuado realizar un entrenamiento, basándose en el nivel de recuperación y horas de sueño acumuladas. La mayoría de estas funciones están disponibles en la versión gratuita, mientras que las opciones premium aportan herramientas adicionales para usuarios que buscan un análisis más avanzado.

Entre las novedades destacadas, Bevel versión 3.1 incorpora la posibilidad de crear rutinas cardíacas personalizadas directamente desde la aplicación, un avance que pone a la pulsera en competencia directa con marcas consolidadas como Apple y Garmin. Con esta actualización, Google busca mejorar la experiencia de usuario y superar los obstáculos iniciales, como la ausencia de apps compatibles reportada por los usuarios al lanzar el producto. Las mejoras progresivas apuntan a posicionar a Fitbit Air como un dispositivo accesible y versátil para deportistas y aficionados al cuidado de la salud.