En México, un porcentaje limitado de bebés recibe alimentación exclusiva con leche materna durante los primeros seis meses, una práctica clave para la salud infantil. Solo el 34% de los recién nacidos alcanza esta recomendación, cifra que refleja un rezago importante en la promoción y protección de la lactancia materna en el país.
El grupo Código Lactancia documentó más de mil infracciones al Código de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna entre agosto y enero recientes. Estas faltas fueron principalmente atribuidas a grandes empresas como Nestlé, que concentró el 41% de los incumplimientos, seguida por Mead Johnson y Abbott. Las irregularidades detectadas incluyen publicidad inapropiada, promociones en puntos de venta, contacto directo con madres y entrega de muestras gratuitas.
Para detectar y combatir estas violaciones, las organizaciones que integran Código Lactancia lanzaron una plataforma digital con inteligencia artificial. Esta herramienta permite monitorear la publicidad y oferta de alimentos infantiles tanto en entornos digitales como físicos, y brinda a la ciudadanía la posibilidad de reportar casos de incumplimiento.
Una académica de la Universidad Iberoamericana explicó que el Código prohíbe estrictamente promocionar fórmulas para menores de un año, pero destacó cómo la industria utiliza estrategias de marketing sofisticadas para promocionar leches de crecimiento. Este tipo de productos a menudo mantienen un diseño similar en sus envases para distintas edades, lo que puede confundir a los consumidores y actuar como publicidad indirecta dirigida a bebés.
Además, se observan mensajes que atribuyen beneficios no comprobados científicamente, como mejor digestión o la reducción de cólicos y estreñimiento. En redes sociales, las empresas se acercan a madres y embarazadas mediante influencers y clubes de asesoría, fomentando la compra y uso de sus productos.
Un estudio asociado encontró que la gran mayoría de madres y padres, el 94%, está expuesta a la promoción de fórmulas infantiles en internet, lo que equivale a una reducción del 62% en las prácticas de lactancia materna. También señaló que una parte significativa de mujeres embarazadas recibe muestras gratuitas tras haber sido expuestas a publicidad en medios tradicionales como la televisión.
Finalmente, la investigación detectó una falta de conocimiento y capacitación sobre el Código Internacional entre el personal de salud: solo el 41% conoce las regulaciones, y apenas el 25% ha recibido formación al respecto, lo que dificulta la vigilancia y aplicación efectiva de las normas en favor de la lactancia materna.

