La coordinación entre los tres niveles de gobierno, sumada a la participación de la sociedad civil y cuerpos de auxilio, fue clave para controlar el incendio que afectó a una zona de Los Mochis. El presidente municipal, Antonio Menéndez de Llano Bermúdez, destacó la solidaridad y el esfuerzo conjunto para garantizar atención rápida y efectiva durante la emergencia.

Durante las labores de emergencia, se instaló un centro de mando que integró a dependencias municipales, estatales y federales, así como a organizaciones como Cruz Roja, bomberos y Protección Civil. Menéndez de Llano acompañó a la gobernadora Yeraldine Bonilla Valverde en recorridos por hospitales y la zona afectada para supervisar la atención a las personas damnificadas.

Además, autoridades federales enviaron a la Coordinación Nacional de Protección Civil a través del director de Administración de Emergencias, Capitán Sergio Monroy Domínguez, quien lidera la misión ECO destinada a apoyar en desastres. La ayuda no se limitó a la esfera pública: vecinos de localidades cercanas como Juan José Ríos, Guasave, El Fuerte, Navojoa y Huatabampo aportaron maquinaria, pipas, equipos y medicinas para fortalecer la respuesta.

El alcalde resaltó la conducta responsable y solidaria de la ciudadanía, que ha propuesto apoyo constante mediante donaciones de alimentos, agua y recursos materiales. A pesar de las dificultades, la comunidad mantuvo la calma y colaboró activamente con los rescatistas.

En cuanto a la investigación para determinar las causas del incendio, Menéndez informó que se espera el resultado de los peritajes que realizan la Fiscalía, aseguradoras y otras instancias especializadas. Desde la tarde del siniestro, el presidente municipal permaneció en el sitio, supervisando las maniobras hasta altas horas de la noche y luego retomó las labores al día siguiente.

Para evitar que se alteren las evidencias, las autoridades revisaron el inmueble con cuidado, respetando las áreas restringidas donde no se puede acceder. Los cuerpos de bomberos realizaron inspecciones exhaustivas de todos los locales, baños y espacios comunes para asegurar que no quedara nadie y garantizar la seguridad en el lugar.

Este hecho evidenció la importancia de la cooperación interinstitucional y social ante emergencias, además de la necesidad de mantener protocolos claros para la atención rápida y eficaz que minimize daños y proteja a la población. El respaldo recibido por parte del gobierno federal y de municipios cercanos fue decisivo para enfrentar la crisis con recursos y personal suficiente.