En Guadalajara, decenas de madres buscadoras se reunieron para realizar una marcha con motivo del 10 de Mayo, una fecha que para ellas representa dolor y ausencia. La movilización partió de la glorieta de las y los Desaparecidos y concluyó en la plaza de Armas, como una forma de visibilizar la tragedia que viven y alzar sus reclamos hacia las autoridades.

Organizada principalmente por el colectivo Luz de Esperanza, la marcha también contó con la participación de Manos Buscadoras y Técnicas Rudas, este último grupo proveniente de Puebla. Las mujeres portaban camisetas con fotografías de sus hijos desaparecidos y llevaban consigo herramientas utilizadas en labores de búsqueda, mientras pedían a los transeúntes sumarse a su causa y no dejar en el olvido a sus familiares.

Los reclamos se dirigieron a los gobiernos estatal y federal, cuestionando la asignación de recursos y la falta de respuestas efectivas. El padre de uno de los desaparecidos criticó que en lugar de fortalecer las búsquedas, se destinan fondos a proyectos no prioritarios como las obras para el Mundial de Futbol, y denunció vínculos entre políticos y el narcotráfico que afectan la justicia.

En la marcha, una joven llamada Elizabeth solicitó apoyo para encontrar a su madre, desaparecida desde diciembre y vista por última vez en un parque local. Su testimonio recordó que no solo los padres buscan a sus hijos, sino que los hijos también enfrentan la desesperación de buscar a sus madres en medio de la indiferencia social.

Pese a la importancia de la causa, la respuesta ciudadana fue limitada y la puerta del Palacio de Gobierno permaneció cerrada durante el mitin que duró cerca de 50 minutos. Las consignas finales de las madres resonaron con fuerza: “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”, y “Hasta encontrarlos”, expresando la tenacidad de su lucha por la memoria y la justicia.