Royal Caribbean descartó cualquier intervención en la zona turística de Mahahual sin tener en regla los permisos correspondientes. La compañía subrayó la importancia de respetar los procesos legales y ambientales que deben aprobarse antes de cualquier proyecto turístico en la región.

Este pronunciamiento se da en medio de crecientes preocupaciones por el impacto ambiental y social que grandes desarrollos turísticos podrían generar en Quintana Roo, un estado que depende fuertemente del turismo pero que también enfrenta conflictos por la preservación de sus ecosistemas.

El desarrollo sustentable en Mahahual requiere de la coordinación entre empresas, autoridades y comunidades locales para asegurar que cualquier inversión cumpla con la normatividad vigente y no cause daños irreversibles al entorno.

Organismos como Greenpeace han exigido a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) rechazar proyectos que podrían afectar ecosistemas sensibles, reflejando una vigilancia activa sobre los planes turísticos en la región.

Por su parte, las autoridades estatales y federales mantienen diálogos con inversionistas para regular los proyectos y garantizar que los desarrollos cuenten con impacto social positivo, acceso público a playas y protección ambiental.

Royal Caribbean se mantiene a la espera de las resoluciones oficiales y ratificó su compromiso de operar bajo el marco legal mexicano, sin avanzar hasta tener todos los trámites autorizados.