Hace cincuenta años, durante unas labores agrícolas en una finca de Villalba del Alcor, un arado descubrió una pieza de mármol que cambiaría la historia local: el busto a tamaño natural de Agripina la Menor, datado entre los años 40 y 50 del siglo I d. C. Este hallazgo confirmó la presencia romana en la comarca y aumentó el interés sobre el pasado arqueológico del territorio onubense.
El busto fue descubierto en una zona donde también aparecieron restos fragmentados de tégulas, escorias y mármoles romanos, lo que sugiere que allí hubo una villa romana vinculada a la riqueza agrícola y a la proximidad con el río Tinto y la cuenca minera. Aunque no se trataría de un núcleo urbano, este enclave evidencia la influencia del Imperio Romano en la región, apoyado también por otros vestigios como la ciudad romana de Ostur, poco estudiada, y el pedestal dedicado a la diosa Juno Regina, ubicado en la Iglesia de San Bartolomé.
Para conmemorar el 50 aniversario del descubrimiento, la Asociación Patrimonio Cultural Fernández de Landa, junto con el Ayuntamiento de Villalba del Alcor, promovió la creación de una réplica exacta del busto, encargando esta labor a la empresa Arqinnova. De esta forma, el legado romano puede exhibirse en un espacio museístico local, pues el busto original se conserva en el Museo de Huelva.
Las actividades organizadas incluyeron jornadas culturales y actos conmemorativos que buscan no solo recordar la importancia del hallazgo, sino también reavivar el vínculo emocional y histórico con Roma que dejó una profunda huella en la cultura y el patrimonio de Villalba del Alcor.

