La apertura del Mundial de Fútbol 2026 en México estuvo marcada por disturbios entre manifestantes y fuerzas de seguridad en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, lo que derivó en 19 arrestos y 11 agentes lesionados. Mientras miles celebraban dentro del estadio el partido inaugural entre México y Sudáfrica, en las calles cercanas se registraron confrontaciones que desbordaron el operativo policial.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) desplegó un amplio dispositivo con miles de efectivos y grupos de voluntarios para garantizar el orden durante el evento y las actividades paralelas en la capital. A pesar de ello, la protesta convocada por la CNTE y colectivos de familiares de desaparecidos terminó en violencia, principalmente en las puertas 1 y 8 del estadio, donde se concentró la mayor parte de los enfrentamientos.
Los incidentes comenzaron con la detención de cuatro personas por intentar ingresar con pases falsificados. Más tarde, un sector de manifestantes encapuchados lanzó piedras, petardos, botellas y bombas de humo contra la policía, generando daños a comercios y mobiliario urbano sobre Avenida del Imán. Barricadas hechas con llantas, autopartes e incluso un vehículo volcado, algunos incendiados, dificultaron el avance policial que intentaba contener a los grupos más radicales identificados como el llamado bloque negro.
Las autoridades informaron que ocho detenidos fueron remitidos a la Fiscalía, mientras que cuatro más comparecieron ante un juez cívico por afectar la vía pública, aunque todos fueron puestos en libertad posteriormente. Entre los policías heridos, seis requirieron traslado hospitalario debido a diversas contusiones sufridas en los enfrentamientos.
Las movilizaciones habían sido anunciadas días antes y tenían como propósito visibilizar las demandas de los protestantes, en coincidencia con el evento deportivo masivo. El operativo especial intentó preservar la seguridad del público y el desarrollo del partido, aunque la violencia entre algunos manifestantes y las fuerzas de seguridad alteró sensiblemente el ambiente en los alrededores del estadio.

