La comunidad de Guaymas, Sonora, se vio sacudida por el homicidio de Mario Núñez Campuzano, un sacerdote retirado de 82 años, cuyo cuerpo con múltiples heridas de arma blanca fue localizado dentro de su domicilio. El cadáver fue descubierto por un amigo y compañero de vivienda, quien dio aviso a los servicios de emergencia. Las lesiones se concentraban principalmente en el pecho del religioso, según confirmaron los peritos que realizaron el levantamiento del cuerpo.
Las primeras investigaciones señalaron como principal sospechoso a un hombre de 39 años, identificado como Julio César “N”, quien había trabajado antes como albañil en la vivienda del sacerdote. Se sospecha que el acusado sustrajo varias pertenencias tras cometer el homicidio. Sin embargo, antes de ser detenido, Julio César “N” fue hallado muerto en un paraje cercano conocido como La Cuadrita de San José, también en Guaymas.
El cuerpo del presunto agresor presentaba heridas producidas por arma blanca y disparos de arma de fuego, lo que generó nuevas líneas de investigación para determinar quién lo asesinó y si su muerte está directamente relacionada con el crimen del sacerdote. En el lugar de los hechos, peritos aseguraron una bicicleta que coincide con una de las pertenencias reportadas como robadas del domicilio de Núñez Campuzano, lo que refuerza la vinculación del sospechoso con el primer homicidio.
La Fiscalía de Sonora mantiene abiertas las indagatorias, pues aún no descarta la posible participación de más personas en estos crímenes. El caso ha conmocionado a la población local, que exige esclarecimiento y justicia ante la violencia que afectó a uno de sus miembros más respetados.

