En un emotivo acto celebrado en Badajoz, se rindió homenaje a los guardias civiles que resultaron víctimas del terrorismo. La ceremonia incluyó relatos personales que evidenciaron las graves consecuencias físicas y emocionales de los atentados, con algunos agentes compartiendo experiencias sobre heridas graves sufridas en servicio.
Durante la jornada, uno de los guardias afectados narró cómo perdió la mano derecha tras un ataque con lanzagranadas, un testimonio que reflejó la dureza de los enfrentamientos y la constante exposición al peligro que enfrentan estos miembros de las fuerzas de seguridad.
El homenaje sirvió también para reconocer la dedicación y el compromiso de los guardias civiles en la labor de proteger a la sociedad frente a amenazas terroristas. Se destacó la importancia de preservar la memoria de quienes han sufrido a causa de la violencia y la necesidad de continuar apoyando a las víctimas y sus familias.

