La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) decidió iniciar un paro indefinido desde el 25 de mayo, con el objetivo de presionar al gobierno sobre diversas demandas laborales y educativas. Esta decisión fue anunciada por la Sección 22, una de las fuerzas más activas dentro del movimiento magisterial, que además trazó una ruta de movilización que abarcará distintas regiones del país.

El anuncio no solo implica la suspensión de actividades en varias escuelas, sino que también anticipa un incremento en la conflictividad social, ya que el paro se acompañará de protestas, marchas y otras acciones de presión. La CNTE ha justificado esta medida frente a la falta de respuestas satisfactorias por parte de las autoridades en torno a las condiciones laborales y la evaluación docente, aspectos que han sido motivo de controversia desde hace años.

La Sección 22 sostuvo que la movilización buscará extenderse a nivel nacional, coordinando esfuerzos con otras secciones y organizaciones afines para lograr mayor impacto en la defensa de sus derechos. Además, alertaron que la protesta continuará hasta que se alcancen acuerdos claros sobre las problemáticas que enfrentan los trabajadores de la educación.