El número de mexicanos que solicitan atención por posibles violaciones a sus derechos humanos en Estados Unidos experimentó un crecimiento superior al 300% en un periodo reciente, según reportan instituciones especializadas en protección a migrantes. Este aumento refleja una mayor vulnerabilidad y denuncia ante situaciones de abuso o irregularidades en territorio estadounidense.

Organizaciones dedicadas a la defensa de derechos humanos explican que este incremento se debe a factores como detenciones arbitrarias, condiciones precarias en centros de detención migratoria y casos de discriminación. Además, denuncian que la pandemia complicó aún más la situación de los migrantes al limitar el acceso a servicios legales y médicos.

El auge de estas denuncias también coincide con un cambio en la política migratoria estadounidense, que ha endurecido ciertos controles y deportaciones, generando un contexto más hostil para las personas en tránsito. En respuesta, algunas dependencias mexicanas y organizaciones civiles intensificaron sus mecanismos de apoyo y asesoría para quienes se encuentran en territorio norteamericano.

Fuentes alertan sobre la necesidad de mayor cooperación bilateral para garantizar el respeto a los derechos fundamentales de los migrantes, especialmente en un marco de difícil situación económica y social tanto para México como para Estados Unidos. La protección y atención oportuna son esenciales para evitar situaciones que puedan escalar a violaciones más graves.