Una movilización masiva convocada por Comisiones Obreras reunió a miles de educadores infantiles de toda España en Madrid para reclamar condiciones laborales dignas y el reconocimiento oficial de la etapa educativa de 0 a 3 años. La protesta partió desde la estación de Atocha y terminó en la Puerta del Sol, donde los manifestantes exigieron al Ministerio de Educación que atienda sus demandas.
Entre las principales reclamaciones destaca la reducción de la ratio de alumnos por aula, la mejora salarial y la aplicación del modelo de enseñanza mediante pareja educativa, con el objetivo de garantizar una educación de calidad en esta etapa crucial. Además, buscan que la educación infantil sea integrada plenamente en el sistema educativo, como ocurren con el resto de niveles no universitarios.
Esta marcha se produce tras la huelga estatal del pasado mes, y aunque el Ministerio convocó un grupo de trabajo para tratar las ratios en las escuelas infantiles, los sindicatos insisten en la necesidad de continuar presionando para alcanzar todos los objetivos planteados. Tanto CGT como CCOO reconocen avances en la disposición del Gobierno para negociar, pero señalan que el mayor desafío sigue siendo la integración formal de esta etapa educativa.
La manifestación contó con la participación de miles de profesionales de al menos nueve comunidades autónomas. Además, la secretaria política de Podemos, Irene Montero, se unió a la protesta, subrayando la importancia social de esta labor y demandando soluciones inmediatas tras semanas de huelga y movilización.
El movimiento, conocido como la 'marea amarilla', busca transformar un sector marcado por la precariedad y la explotación en uno que ofrezca estabilidad y reconocimiento profesional. La convocatoria en Madrid simboliza un esfuerzo por visibilizar una etapa educativa esencial para el desarrollo infantil que, hasta ahora, ha permanecido fuera de la estructura oficial educativa.

