El carbono es un componente indispensable para la existencia de la vida y el desarrollo de la civilización humana. Según el físico nuclear Manuel Lozano Leyva, este elemento químico, que se originó en el interior de estrellas moribundas, es el verdadero arquitecto que conecta el universo con cada organismo vivo en la Tierra.

Aunque el carbono ha adquirido en la opinión pública una imagen negativa debido al dióxido de carbono (CO2), un gas derivado de su composición, su presencia es central para la formación de moléculas esenciales para los seres vivos. El CO2 es un gas de efecto invernadero que, en concentraciones elevadas provocadas por actividades humanas como la combustión de combustibles fósiles, la agricultura, la ganadería y la deforestación, genera un calentamiento global con impactos ambientales, de biodiversidad y salud.

No obstante, Lozano Leyva advierte que el carbono en sí no debe ser culpado por esta problemática, ya que es el protagonista silencioso de la vida en la Tierra. En su libro El sexto elemento: una biografía del carbono, explora el papel fundamental que ha tenido este elemento a lo largo de la historia, desde su origen cósmico hasta su función dentro de las tecnologías limpias y fuentes energéticas futuras.

El científico subraya que el carbono alimentó civilizaciones y es parte esencial de la química orgánica que sustenta la existencia humana y la biodiversidad. Su presencia en la atmósfera, suelo y organismos es una evidencia de su papel crucial como el nexo entre el polvo cósmico y la conciencia humana.

El desafío actual radica en controlar el exceso de CO2 en la atmósfera para evitar efectos adversos en el clima y la salud mundial, sin perder de vista que el carbono sigue siendo un elemento vital y necesario tanto en la naturaleza como en el desarrollo tecnológico.