Una joven de 21 años murió al realizar un salto extremo en una estructura conocida como Ponte do Esqueleto, en Limeira, São Paulo, después de que se le permitiera lanzarse sin que la cuerda de seguridad estuviera correctamente asegurada a su arnés. La caída fue de aproximadamente 40 metros, lo que causó heridas fatales.

La víctima fue identificada como Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, profesora de educación física y residente de Jandira. Testigos y grabaciones difundidas en redes sociales muestran el momento del salto y las advertencias inmediatas sobre una falla en los protocolos de seguridad por parte de los instructores responsables de la actividad.

Tras el impacto, los servicios de emergencia acudieron al sitio para atender a Maria Eduarda, pero falleció debido a la gravedad de las lesiones. Según la Policía Militar, seis personas relacionadas con la empresa organizadora fueron detenidas, algunas tras intentar huir por la vegetación cercana, con apoyo de un helicóptero para su captura.

La Policía Civil inició una investigación para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades, con al menos tres personas bajo indagación directa. Por su parte, la prefectura de Limeira anunció acciones legales contra el Gobierno Federal, alegando falta de supervisión en la estructura donde se realizaba el salto, ya que el puente está bajo jurisdicción federal.

Adicionalmente, las cuentas en Instagram vinculadas a la empresa organizadora fueron eliminadas poco después de que la tragedia se hiciera viral en redes sociales, alimentando el debate público sobre los controles y protocolos de seguridad para actividades de deportes extremos en Brasil.